Ejercitate para la piedad

“Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad; porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.” 1 de Timoteo 4:7-8

Luego de mi cuarta operación de cadera, algo que ya estoy habituado, se hace necesario el trabajo de rehabilitación. Los músculos han sufrido un severo trauma al ser cercenados profundamente para llegar al femur y por concecuencia debo guardar un reposo y un cuidado especial para que estos puedan cicatrizar. Ya para cuando estos han tomado el camino de curarse por si solos (gracias Dios por el poder curativo del cuerpo) comienza ese tedioso ejercitarse para volver a enseñarles a los músculos a responder a la simple acción de caminar.

Y es asi como una acción tan simple como mover la pierna para atarse el zapato se transforma en una hazaña. Es alli donde la Kinesiologa juega un papel fundamental en el volver a caminar, los músculos han permanecido dormidos por bastante tiempo y hay que despertarlos, volver a enseñarles los movimientos, y hacerles recuperar la función para lo que fueron creados… y lo fundamental de ese proceso es la DISCIPLINA y el EJERCICIO.

Primeramente la DISCIPLINA, puesto que debo apartar tiempo que antes no estaba dedicado a ello para poder realizar, el EJERCICIO, el cual va a hacer que mis músculos recuperen su salud y su próposito.

Tal es el consejo que Pablo le da a Timoteo en cuanto a “ejercitarse para la piedad”, seguido a ese consejo imperativo, Pablo le hace referencia al ejercicio corporal, del cual le dice “… para poco aprovecha”, (a los que gustan como yo de los deportes “poco” no quiere decir “nada”)

Resulta llamativo si leemos como llega a ese consejo-imperativo desde su inicio en 1 Tim 4:1, y Pablo le llama la atención a su hijo espiritual acerca de los últimos días donde la fábula y la religiosidad serán el orden del día. Tal vez estemos en los ultimos días, tal vez no, eso es algo solo concerniente al Padre, yo tan solo pretendo ser la “virgen” con el aceite en mi lampara que espera el regreso del Señor. Pero no soy ciego y si me he dado cuenta de algo, es que por doquier las fábulas y la religiosidad son moneda corriente.

Creo que en este contexto de tiempo debemos rescatar la palabra “para” del “porque” hacemos ciertas cosas los creyentes. Me sorprende cuando me preguntan cual va a ser el motivo del ayuno como si esta fuese una práctica con la cual haremos que Dios se levante del trono a apretar varios botones en la consola de la Omnipotencia (escrito esta amigo “no ayunes para que tu voz sea oida en lo alto” Is 58:4). De modo que cuando apartamos tiempo (DISCIPLINA) para dedicarnos a ayunar (EJERCICIO) lo estamos realizando pura y exclusivamente en nuestro beneficio. Es allí donde el Arnold Schwarzenegger de mi espíritu se transforma en un “ESPIRITUCULTURISTA”… Quizas alli comprendamos porque el Señor hizo referencia a que ciertas clases de demonios salen con ayuno y oración.

Asi que cuando ayunas… “apartas tiempo”, ya sea tu hora de almuerzo o cena, para dedicarte no solo a la oración, sino a un gran número de actividades concernientes a la piedad que puedes conseguirlas en Isaias 58:6-8 (leelo) y aprovecha a detenerte a observar el versículo 7 donde se puede realizar un ayuno comiendo (paradojico no?).

Aquí te lanzo ideas que funcionan como ayuno escogido:

-Dejar de jugar al Candy Crush.

-Parar de whatsappear con los amigos de manera adictiva.

-No ver tu programa favorito.

-No ir ese día al futbol 5 para ira a visitar al hospital a compartir el evangelio.

-Si eres adicto al trabajo y lo haces aun cuando no debieras hacerlo, para la máquina que no te va a ser mas rico una hora de más trabajada.

…Y seguro otras ideas te van a surgir.

Pero ojo… el mero hecho de hacer cualquiera de estas ideas, o las que te surjan (DISCIPLINA), de nada sirve sino vas a trabajar en la piedad (EJERCICIO)

Y cuando logres hacer trabajar esas dos palabras (DISCIPLINA-EJERCICIO) “Entonces…” continua el versículo 9 de Isaias 58 (la frutilla de la torta)… “Clamarás y el Señor te dirá: Heme aquí”

Amados Dios los quiere FUERTES, ATLETICOS, FORNIDOS; que el diablo vea sus biceps y no se atreva a meterles ni una mosca de duda.

El Señor esta cerca. Les amo en verdad y en la Verdad